
Su bebé rechaza el chupete, llora después de unos sorbos o parece tragar mucho aire. Antes de multiplicar las compras, la elección del biberón merece un verdadero tiempo de reflexión. Mam y Avent (Philips) aparecen sistemáticamente en las recomendaciones, pero estas dos marcas no responden a las mismas situaciones. Comprender sus diferencias concretas evita semanas de ensayo y error.
Sistema anti-cólicos: dos enfoques técnicos muy diferentes
¿Ya has notado que algunos biberones producen burbujas en la leche durante la toma? Estas burbujas, que el lactante traga, son una de las causas frecuentes de cólicos e incomodidad digestiva. Mam y Avent abordan este problema, pero de manera muy diferente.
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El biberón Mam Easy Start Anti-Colic utiliza una base ventilada. El aire entra por el fondo del biberón y no se mezcla con la leche. El lactante toma un líquido prácticamente sin burbujas ni espuma. Este sistema funciona bien, pero implica un ensamblaje preciso: la base debe estar correctamente atornillada después de cada limpieza para que la ventilación siga siendo efectiva.
En Philips Avent, la gama Natural Response adopta otra lógica. Una válvula integrada en el chupete regula el flujo: la leche solo fluye cuando el bebé succiona activamente. Entre dos succiones, el flujo se detiene. Este mecanismo limita la ingestión de aire mediante un principio de control del flujo en lugar de gestionar el aire en el biberón.
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En la práctica, si su bebé sufre de cólicos marcados con muchos eructos y gases, el sistema por la base (Mam) aborda más directamente el problema del aire en la leche. Si su prioridad es ralentizar a un bebé que bebe demasiado rápido y se atraganta, el flujo a demanda de Avent será más adecuado. Para elegir un biberón Mam o Avent, esta distinción técnica es el primer criterio a considerar.

Chupete y transición pecho-biberón: el detalle que lo cambia todo
El chupete cuenta más que el biberón en sí. Un lactante puede rechazar un biberón no por la leche o la temperatura, sino porque la forma del chupete no le conviene.
Mam ofrece un chupete plano, llamado anatómico, de silicona «SkinSoft» (una denominación propia de la marca). Su textura muy suave y su forma aplanada buscan reproducir la sensación del pecho en la boca. Para los bebés amamantados que pasan al biberón, este chupete plano es a menudo bien aceptado, ya que el movimiento de succión se mantiene cercano al de la lactancia.
Avent Natural Response utiliza un chupete más redondo, con una apertura única. El funcionamiento «anti-goteo» obliga al bebé a hacer un esfuerzo de succión comparable al del pecho. El ritmo natural de la toma se preserva, con pausas espontáneas durante la ingesta del biberón.
¿Por qué cuenta tanto esta elección? Un bebé acostumbrado al pecho que recibe un biberón con un flujo demasiado rápido puede desarrollar una preferencia por el biberón y rechazar el pecho después. Ambas marcas limitan este riesgo, pero de maneras diferentes:
- Mam se basa en la forma y la textura del chupete para que la sensación en la boca siga siendo familiar para el bebé amamantado
- Avent se centra en el control del flujo para que el esfuerzo de succión siga siendo comparable al de la lactancia
- En ambos casos, comenzar con un flujo lento (chupete de primer edad) sigue siendo la recomendación básica para la lactancia mixta
Mantenimiento y montaje diario: Mam o Avent a las tres de la mañana
Las comparativas a menudo olvidan un aspecto muy concreto: ¿cuántas piezas hay que ensamblar a las tres de la mañana, en la oscuridad, con un bebé que llora?
El biberón Mam se compone de más piezas que un biberón clásico. La base ventilada se desenrosca por separado, lo que añade un elemento al montaje y la limpieza. La ventaja de esta base ancha: facilita el llenado y el paso del cepillo. La limpieza de cada componente es sencilla, pero el número de piezas que hay que secar y reunir aumenta el tiempo de preparación.
El biberón Avent Natural Response tiene un montaje más directo, con menos componentes separados. La válvula está integrada en el chupete, lo que reduce el número de piezas a gestionar. Para los padres que preparan varios biberones al día, esta simplicidad de montaje ahorra unos minutos en cada toma.
Ambas marcas son aptas para lavavajillas y esterilizadores. La diferencia realmente radica en la rutina diaria, no en la compatibilidad con el material.

Materiales y seguridad: lo que dicen las fichas de producto en 2026
La mayoría de los padres verifican que su biberón sea «sin BPA». Este criterio se ha convertido en un estándar regulatorio en Europa. Sin embargo, un punto pasa desapercibido en las comparativas habituales: los biberones Mam Easy Start Anti-Colic están descritos como sin BPA y sin BPS en las fichas de producto actualizadas en 2026. El BPS (bisfenol S) es un sustituto del BPA cuyos efectos aún están bajo investigación. Esta doble mención sigue siendo rara en el sector.
Otra evolución reciente en Mam: algunos modelos Easy Start Anti-Colic están fabricados a partir de materiales bio-renovables, y no solo de polipropileno convencional. Varios distribuidores europeos han destacado este argumento desde 2024 en sus fichas de producto.
En Philips Avent, los biberones están disponibles en vidrio o plástico (polipropileno sin BPA). El vidrio sigue siendo la opción más neutra químicamente, pero pesa más, lo que cuenta cuando el bebé comienza a sostener su biberón solo.
¿Qué material para qué uso?
- El vidrio es adecuado para casa, especialmente los primeros meses cuando los padres sostienen el biberón
- El plástico (o los materiales bio-renovables en Mam) es preferible en movimiento y cuando el niño manipula el biberón solo
- Tener uno o dos biberones de vidrio para casa y biberones ligeros para afuera es una combinación común y funcional
El mejor biberón es el que su bebé acepta. Compre un solo ejemplar de cada marca en pequeño formato antes de invertir en un lote completo. Un biberón rechazado no significa que la marca sea mala: a veces, solo es necesario cambiar el flujo del chupete o intentar de nuevo unos días después.